Tecomate

Pin It

Localizado en el Municipio Eloxochitlán del Estado de Hidalgo, es un poblado enclavado en la Sierra Madre Oriental, atrás del municipio del Cardonal, mejor conocido por contar con la belleza natural de las grutas de Tolantongo.

    Información del lugar

    Tecomate es un pequeño poblado de no mas de 100 familias. Para llegar al pueblo hay que cruzar la sierra por un camino de terrasería, y desender hasta llegar al panteón de la población que da lugar al centro del pueblo. Con una iglesia pequeña, y una escuela. Cuentan con todos los servicios públicos, agua, luz y gas, pero no esperen encontrar tienedas de abarrotes, o restaurantes, puesto que solo es una pequeña comunidad.

    Los habitantes de Tecomante son muy hospitalarios, la mayoría tienen pequeñas parcelas que ellos mismos trabajan, y en este lugar todavía se da el intercambio de mercancías, ya sean animales, grando o plantas.


    Atractivos turísticos

    Sin lugar a dudas, todo Tecomante es un deleite para los ojos. Caminar por la Sierra inicia como atractivo turístico para quienes realizan senderismo, pero lo mejor es refrescarse en los "baños" que son pequeñas pozas de agua de manantial que se forman a capricho entre la sierra, o bien, caminar entre el río de agua azul y de agua amarilla hasta encontrar las Cascadas de Tecomate, un lugar espectacular al que sin duda, vale la pena ir.

    Cascadas de Tecomate

    Si usted alguna vez ha visitado las grutas de Tolantongo, sabrá que el agua se percibe en un color azul claro, debido a las formaciones de minerales y cal que tiene la tierra del lugar. Tecomate, es justo el pueblo privilegiado con el nacimiento de las aguas que abastecen a las grutas. Enclavadas en la Sierra, se encuentran las cascadas de Tecomate, cuya agua llega a los 32 grados centígrados, de color azul y reposando en grandes asentamientos de cal.


    Nuestro viaje

    Nos habíamos propuesto como objetivo recorrer todo Hidalgo, ya habíamos estado en Tolantongo, y en el viaje que realizamos nos había quedado la duda de ¿hacia dónde habríamos llegado si hubiéramos seguido el río de Tolantongo?. En una reunión que hicimos con otros viajeros, nos dijeron que si hubiéramos seguido por el río habríamos llegado a Tecomate, un pueblo enclavado en las faldas de la Sierra Madre Oriental, que cruza Hidalgo. Así que, decidimos regresar. Ahora se nos unieron más viajeros, en total éramos 5, por ello, no podíamos viajar de ride. Es algo difícil que te den ride si van más de 3 personas. Uno de los viajeros dijo que nos iríamos en su auto, solo debíamos llegar a un pueblo más lejos de Zumpango para reunirnos.Llegamos y nos subimos al coche.

    Una vez en el auto, nos dirigimos por la libre dirección Ixmiquilpan. El coche de nuestro amigo no tenía frenos... subirse a un coche sin frenos es una locura, pero, en esta ocasión esa locura nos salvó la vida.

    Antes de llegar a Ixmiquilpan, en la carretera hay un gran tramo de carretera en línea recta, íbamos a buena velocidad, y llevábamos una camioneta Ford enfrente de nosotros, de pronto, la camioneta se frenó, y como el auto en el que íbamos no traía frenos, el conductor lo que hizo fue desviarse al otro carril, por suerte no venía auto, y esquivamos la camioneta, de pronto, se escuchó un choque, el Tsuru que venía atrás de nosotros embistió a la camioneta que se había frenado porque unos perros se habían atravesado la carretera.

    Por fin vimos la desviación hacia Ixmiquilpan y San Pablo. La entrada sobre la carretera, hacia San Pablo (un poblado antes de llegar a Tecomate) es de terracería, y puedes ver claramente como la carretera se dirige hacia los cerros, así que no hay señalamientos, iluminación u otra indicación de que has llegado a San Pablo. En nuestro caso, como el auto no tenía frenos, no podíamos subir la sierra. Así que a la orilla de la carretera dejamos el coche en una casa abandonada que encontramos, sacamos nuestras cosas y nos pusimos a caminar hacia la sierra. Atravesar la sierra para llegar a San Pablo es un trayecto aproximado de 16 horas a un paso constante. Mismo que no se puede seguir si no tienes buena condición física, ya que todo es subida.

    Al llegar a la primer meseta, tomamos un par de fotos, la vista es espectacular, y el viento tan fuerte que te mantenía de pie aunque trataras de aventarte. Justo en la segunda vuelta de la sierra, un camión de redilas se detuvo para darnos el ride, tuvimos mucha suerte, sólo llevábamos 3 horas caminando. Cuando subimos al camión, en la parte trasera venía una pareja de alrededor de 70 años, ambos nos platicaron que venían del “ruedo” de Ixmiquilpan, y que ya iban a sus casas en San Pablo. Después de 3 horas de trayecto en el camión, llegamos a “San Pablo”, el camión de redilas ahí paraba, pero de San Pablo hacia Tecomate faltan por caminar unas 6 horas más. Ya eran las 5 de la tarde, estaba oscureciendo, y nos sentíamos un poco cansados, así que decidimos bajar hacia las aguas termales de San Pablo (el mismo río que está en Tolantongo, solo que de la parte vírgen), y acampar.

    Nos llevó casi 3 horas, bajar de la cima de San Pablo para llegar a los famosos "baños termales", a las siembras de “Don Toño”, quien tiene unos “baños”, que son unas tinas naturales del manantial, en donde te puedes refrescar. Uno de nuestros amigos ya había ido a las tierras de Don Toño, y ya lo ubicaban, por eso, nos dejó acampar en sus tierras, entre las milpas. San Pablo es precioso. Para recorrerlo debes llevar unos buenos tenis, que se sujeten muy bien a tus pies para poder caminar entre el río y el desierto. Debes de estar conciente que te ensuciarás y estarás constantemente mojado, pues hay que curzar varios ríos. No hay de que preocuparse el clima es muy agradable, generalmente está a 28 grados, y el agua del río y las termas están entre 29 y 32 grados, así que no sentirás frío. Por las noches, es increíble ver la lluvia de luciérnagas verdes, y el cielo lleno de estrellas completamente despejado.

    A la mañana siguiente, salimos a explorar el lugar, nuestro objetivo era llegar al yacimiento de las aguas que surten las cuevas y el río de Tolantongo. Después de 5 horas de caminar entre el río, parte de la selva y el desierto, llegamos al yacimiento. Nuestra sorpresa no fue grata. Los pobladores de San Pablo, decidieron “industrializar” el yacimiento. Entubaron el brote de agua, para suministrar con ella las albercas que construyeron en Tolantongo. Sin embargo, dentro de esa “industrialización” dejaron un cuarto cerrado en donde almacenan parte del agua para los “baños” de la gente que vive ahí. En este cuarto, el agua alcanza los 40 grados y 4 viajeros se sumergieron en las cálidas aguas para jugar a soportar la temperatura. Una vez que conocimos el yacimiento, regresamos al campamento recogimos nuestras cosas y nos dirigimos a Tecomate.

    Salimos del río de San Pablo alrededor de las 2 de la tarde, cruzamos la Sierra nuevamente para llegar a la meseta en donde nos había dejado el camión de redilas y seguimos caminando hasta llegar a Tecomate, llegamos como a las 6, así que hicimos alrededor de 4 horas de camino a paso modesto. En esos momentos mi pierna no se encontraba en las mejores condiciones así que paramos varias veces en el camino. Sobre Tecomate puedo decir que las casas son modestas, el pueblo está todo junto, lo primero que encuentras es el panteón seguido de una pequeña iglesia, y todo está rodeado de casas. Hay 3 tiendas de abarrotes, y los únicos productos que encontrarás serán coca-cola, papas sabritas, atún, productos de limpieza personal, pero de forma muy básica, así que lo recomendable es que salgas bien equipado con comida, papas, algunas verduras, para que puedas comer a lo largo de tu estadía en este lugar.

    Desde que llegamos, la gente se asomó para ver quien venía. Paramos en una tienda para comprar Atún y preguntar en donde podíamos acampar. La señora de la tienda nos dijo que debajo de un puente a la salida del pueblo, porque hay pumas sueltos que se han escapado de la sierra de Meztitlán, así que era mas seguro estar cerca de los lugares con concreto que adentrados en la serranía. Encontramos al lado del puente un lugar con pinos y encinos, muy bueno para acampar, asi que nos internamos un poco, pero quedamos cerca del puente. Ya dejando nuestras cosas e instalados, nos dispusimos a cenar, habíamos prendido el fuego, cuando un hombre se acercó a nosotros, y nos saludó “buenas noches”, y agarró el cinturón para que viéramos que estaba armado.

    Todos mis compañeros saludaron, y el señor siguió de largo hasta escuchar mi voz. Cuando se percató que había una mujer con ellos, se detuvo, y entonces inició la conversación. Le regalamos un cigarro, y nos quedamos hablando con el como una hora, preguntándole de la vida en Tecomate, de los lugares que podíamos visitar, y el a su vez preguntándonos de nuestros recorridos, de los que hacíamos ahí, etc. Lo invitamos a cenar, pero el nos dijo que mejor lo acompañáramos a su casa. Que nos invitaba a cenar allá. Así que decidimos ir con el. Su casa estaba muy cerca de donde estábamos acampando, aún así hicimos unos 20 minutos caminando sin ninguna iluminación más que la luz de las luciérnagas, que en este lugar son en realidad abundantes.

    Al llegar a su casa, despertó a su esposa, quien muy amablemente nos hizo de cenar, frijoles con huevo, y tortillas de maíz recién hechas. Fue una cena deliciosa, y la compañía estupenda, la sencillez de la gente, y la confianza con la que te tratan, simplemente se agradece. Otra vez compruebo que el hombre es un ser magnífico, y que está lleno de bondad, que lo que decía Cristo de que todos podemos ser felices si nos tratamos con respeto como si fuera toda la gente de nuestra propia familia sería simple y feliz la vida en este planeta.

    Entrada ya la noche nos despedimos, y preguntamos si podíamos dejarles nuestras cosas a ellos por la mañana. Nos dijeron que sí, de hecho nos dijeron que si queríamos acampar en su casa para sentirnos más seguros. Agradecimos, pero ya teníamos instalado el campamento, así que regresamos con un cielo totalmente estrellado para descansar.

    A la mañana siguiente, les dejamos nuestras cosas al matrimonio, y nos fuimos a explorar, ya sin carga en dirección a las cascadas y yacimientos de aguas termales en Tecomate. Preguntando a la gente que araba los pastos y personas que nos encontrábamos y siguiendo el río llegamos a las cascadas. El lugar es magestuoso, desde que empiezas a caminar por ese laberinto de tierra caliza con montañas espectaculares y el río pequeño de agua azul cielo, sientes que has llegado a un lugar bello, lleno de paz y virgen.

    Después de 3 horas de caminar sobre el río llegamos a las cascadas, y nos quedamos ahí unas 4 horas disfrutando el agua caliente, la compañía y la vista. Emprendimos nuestro retorno en la tarde, como a las 3, para buscar un lugar en donde pudiéramos hacer una fogata y comer. Después de comer a la mitad del camino de nuestro regreso, llegamos al lugar de acampado, cerca de otro “baño” de aguas termales, y ahí nos quedamos a disfrutar la noche. Nos quedamos hasta relajarnos, nos secamos y a dormir. Listos para nuestro regreso a San Pablo.

    De regreso, nos dijeron que solo salían dos transportes desde Tecomate hacia Ixmiquilpan, uno a las 7 de la mañana y el segundo a las 8, así que nos levantamos a las 6 para tomar el transporte de las 7, solo que corrimos con mal suerte, ya que iba lleno. Para regresarte, debes apalabrarte con el conductor del transporte para que reserven tu lugar. Así que esperamos el transporte de las 8, aunque corrimos con mala suerte, el transporte de las 8 no saldría, así que no teníamos otra opción mas que caminar la sierra de regreso. Era buena hora, así que emprendimos nuestra caminata de regreso. Llevábamos caminando como 2 horas, cuando una camioneta Tsuru, se orilló para ofrecernos el ride. Lo tomamos y no sólo nos llevó a Ixmiquilpan, sino que iban hacia Tula, por lo que nos dejaron justo donde habíamos dejado estacionado el coche. Subimos nuestras cosas, y emprendimos el regreso a Zumpango.

    Llegamos a Zumpango como a las 2 de la tarde, comimos una deliciosa barbacoa y al terminar, de regreso a Izcalli, con un increíble viaje y una excelente sensación en el corazón.


    Localización en Mapa